Hola! Soy Vero y me acuerdo perfecto de mi primer departamento. Mi hermana me pasó unos sillones que tenía en una bodega y mi mamá me pasó un refri chiquito y viejo. El refrigerador estaba tan malo, que lo usaba para guardar mis libros y los sillones eran tan viejos, que al sentarte sentías los palos. Compré repisas que nunca usé y después de meses recién pude ir a comprar un cucharón. No es que me haya faltado plata, pero no sabía por dónde empezar. Compré una batería de ollas, de las que solo usé la más chica. Tenía tazas de las que regalan en los servicios públicos y eventos y solo dos platos. Así viví un año.
No es que no me alcanzara para más, pero me dije «más adelante lo veo» y no lo vi nunca. Hoy en día ya sé cómo empezar, ya sé qué es lo más urgente y lo menos necesario, pero de haber sabido esto antes, ese primer departamento habría sido el más bonito de todos.
Por otra parte, no todos los lugares tienen que verse de catálogo. Si quieres una casa estilo animé, estilo rockero, con libreros por todas las paredes, con un mini golf… es tu departamento. No te estreses pensando en cómo hacerlo más «formal» o más socialmente aceptable. Estás armando tu depa y quién va a vivir ahí todos los días eres tú.







Deja un comentario